LISBOA Y SIMPLICIO POR EL COMER VENEZOLANO
Gastronomía - Katty Solórzano


    Para vivir en nuestra capital un año y pasar a ser recordado como uno de los extranjeros que retrató con mayor minuciosidad parte de nuestro país, Miguel María Lisboa llegó a Caracas en 1843. Regresaría en 1852 a intentar firmar un tratado limítrofe entre el Gobierno Imperial del Brasil y Venezuela y también a terminar de saciar una curiosidad, nacida de sus lecturas sobre nuestro territorio. Poderosamente influido por las obras de Humboldt, Rafael María Baralt y Codazzi, el consejero Lisboa visitó Cumaná, los valles de Aragua, Puerto Cabello y la silla de Caracas, para incluir este itinerario en su libro Relación de un viaje a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador publicado en 1865. En él describe nuestra geografía, fauna, costumbres, fortalezas y debilidades, convirtiéndose en un testimonio interesante para comprender la Venezuela decimonónica y su dinámica social.

 
LA DULCERÍA MERIDEÑA
Luis Alberto Ramirez Méndez


    Una de las manifestaciones históricas más arraigadas en la cotidianidad emeritense, que se remonta al asentamiento de los hispanos en el curso del Chama y en especial en la meseta de los Tateyes, fue la dulcería. Ya en las cocinas de los conventos o de las casas de familia, las tradiciones europeas, africanas y autóctonas aportaron sus característicos ingredientes que, combinados entre sí y con los distintos derivados de la caña de azúcar, dieron origen a exquisitas preparaciones que, en no pocas ocasiones, se convirtieron en los se secretos mejor guardados.

 

 
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