LA SUNTUOSIDAD DE LOS FUNERALES
Vida cotidiana

    El catolicismo aconseja el recato en la despedida de los fieles que dejan este valle de lágrimas, pero la modernidad trae entre sus cambios el invento del negocio de las funerarias. Con toda su parafernalia, estos recintos darían santa sepultura de una manera más elegante.
    Las primeras funerarias aparecen en Venezuela a mediados del siglo XIX. Las contratan las familias más adineradas del país para que se ocupen de resolver los asuntos prácticos que rodean a la ceremonia mortuoria. Esta nueva modalidad cambiará la manera tradicional de velar y enterrar a los muertos. Será en 1849 cuando aparezca la primera funeraria, fundada en Caracas por Antonio Echaíz.

 
MENOS FIESTA Y MÁS TRABAJO
Vida cotidiana: Rosalba de Miele


    Ya en 1833, Tomás Lander, miembro de la Diputación Provincial de Caracas, hace la petición de disminuir los días festivos y, en 1835, reitera su solicitud ante el Congreso. La propuesta pretende que sea el domingo, únicamente, el tiempo de reposo, a diferencia de lo que dispone el calendario eclesiástico desde 1687. De acuerdo con el Sínodo de Santiago de León de Caracas, las jornadas no laborales suman casi tres meses al año, entre fiestas estables y fiestas movibles, tiempo para la contemplación religiosa.